lun 09 oct 2006 06:00:34 CEST
La mejoría macroeconómica no se refleja en trabajos formales y decentes
Crecimiento sin empleo, paradoja trágica: OIT
De acuerdo a la Organización Internacional de
Trabajo (OIT) el crecimiento de las naciones "no genera suficiente
empleo en el mundo", y por tanto, considera que no sólo se debe poner
énfasis en la mejoría macroeconómica, porque durante la pasada década
el desempleo aumentó en más de 20 por ciento, mientras que las cifras
de crecimiento han continuado al alza.
Un reporte realizado por el director general de la
OIT, Juan Somavia, destaca que esta paradoja en la que hay crecimiento
pero no creación de empleo, y que si la hay, es de tipo informal y por
tanto mal remunerado, debe ser subsanada, porque los niveles de pobreza
existentes entre los trabajadores son los mismos que se experimentaban
a mediados de los años 90.
Ante esta situación, la OIT recomienda que la creación de empleo
debe ser "un objetivo claro en la formulación de políticas económicas.
Es crucial que la promoción del crecimiento se traduzca en la creación
de trabajo decente y estimule la inversión y la iniciativa empresarial,
el desarrollo de competencias y normas laborales apropiadas".
Asimismo, considera que es elemental "respetar, promover y aplicar
los principios y derechos fundamentales en el trabajo, es decir, la
libertad de asociación, la eliminación del trabajo forzoso, del trabajo
infantil y la discriminación laboral".
También indica que se debe extender la protección social y aumentar su
eficiencia, en particular para los trabajadores de la agricultura y de
la economía informal, y acota que estas directrices están planteadas en
el Programa de Trabajo Decente de la OIT.
Desequilibrios en Asia
Somavia expone que en 2006 el producto interno bruto (PIB) podría
aumentar en más de 4 por ciento por cuarto año consecutivo, las tasas
de interés son relativamente bajas y las empresas registrarán ganancias
sin precedente. Pero alerta que "en materia de calidad y cantidad de
empleo no sucede lo mismo, porque en casi en todas partes del mundo el
acceso al trabajo decente y productivo no refleja la mejoría de las
estadísticas macroeconómicas".
Advierte que en "vastas regiones del mundo la mayoría de los
nuevos trabajos se crean en la economía informal, en la cual las
trabajadoras(es) se ganan la vida con baja productividad y, como
consecuencia, con bajos ingresos.
"El número total de personas que viven con menos de dos dólares al
día permanece hoy al mismo nivel que hace 10 años, y representa cerca
de 50 por ciento de la fuerza laboral del mundo. Todo esto plantea
desafíos con profundas implicaciones políticas y de seguridad."
La OIT refiere que la región en la que el "desequilibrio" es más
evidente es Asia, cuyos países han tenido un "rápido crecimiento
económico, más del doble del promedio global desde 1995, y con un
aumento de la productividad laboral de 41 por ciento, sin embargo, Asia
enfrenta un serio déficit de trabajo decente", es decir, remunerador y
de calidad.
Y es que en esa región viven más de las "dos terceras partes de los
pobres del mundo y cerca de la mitad de los jóvenes desempleados".
La Jornada