Es necesario estar aclarecidos de lo que significa este remedo de educación en el Perú que el APRA, quiere imponer...con ustedes otro artículo interesante del compañero José Ramos Bosmediano, para todos los que siguen sus artículos en este blog.
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SOBRE EL PROYECTO APRISTA DE MUNICIPALIZACION EDUCATIVA
Por: José Ramos Bosmediano, miembro investigador
de la Red Social para la Educación Pública en América, ex Secretario General
del SUTEP
El 20 de setiembre 2006 un grupo
de parlamentarios apristas, secundados por el jefe de su célula parlamentaria,
Javier Velásquez Quesquén, presentó el Proyecto de Ley de Transferencia de la
educación primaria a los gobiernos locales, dando así el primer paso hacia la
municipalización de la educación en el Perú, cuyo proceso no se limitará, por
cierto, a la educación primaria. El
trasfondo de esta política educativa, en el marco de las reforma neoliberales, conduce
a extender la municipalización a todos los niveles de la escuela pública,
exceptuando, por razones académicas y legales, la educación superior universitaria.
La municipalización de la
educación es, apenas, una de las políticas educativas que tienden a consolidar
la reforma educativa que empezara el gobierno corrupto de Alberto Fujimori
Fujimori y que continuara el de Toledo.
Fujimori y Toledo pretendieron aplicar la evaluación docente
estandarizada y de corte competitivo con el objetivo de introducir entre los maestros la lucha por ilusorios incentivos individuales y seguir
negándoles el salario que se merecen,
mecanismo excelente para ahorrar presupuesto de remuneraciones para
docentes. Los neoliberales pretenden
hacer creer a la población que con el sistema de evaluación estandarizada se
superará el bajo rendimiento de los estudiantes. El aumento del horario diario de clases constituye también, más
que una propuesta pedagógica seria, un recurso demagógico con nula gravitación
para un mejor rendimiento escolar. Es
decir, todas las medidas que el fujimorismo pretendió y no logró aplicar en la
década de los 90 se han convertido en el programa de la “transformación
educativa” del señor Alan García Pérez.
Para eso tiene la Ley 28044 y en el Ministerio de Educación al señor
Chang, Ingeniero y uno de los ejecutivos del negocio de la educación privada, con
Idel Vexler como Viceministro de Educación, otro miembro del grupo de la
educación privada institucionalizada y elitista.
IGNORANCIA PARLAMENTARIA
La lectura del proyecto que nos
ocupa nos lleva a afirmar que sus autores son realmente semianalfabetos. El mamotreto carece de fundamentación, no
tiene exposición de motivos y tampoco un cuerpo articulado para establecer los
aspectos generales del proceso que busca aplicar y que el Reglamento debe
especificar con más detalle: elementos fundamentales de un proyecto de ley que
se precie de serio.
El gobierno aprista ha elaborado
no un proyecto sino una orden resumida en cuatro artículos. ¿Para qué quieren municipalizar la
educación? No lo dicen porque saben que
sus objetivos son inconfesables, pues emanan de los parámetros trazados por el
Banco Mundial para disminuir aún más el presupuesto educativo, como ya lo están
planteando en su proyecto presupuestal para el 2007. Por supuesto que en el Reglamento hablarán de sus objetivos de
elevar la calidad de la educación, supervisar mejor a los maestros,
descentralizar la educación, mejorar la administración y gestión de los
recursos por los municipios, adecuar el currículo a las realidades locales y
regionales, es decir, todo el arsenal de argumentos que el fujimorismo amontonó
en su Decreto 699 de noviembre de 1991 y repetido en los decretos leyes 26011,
26012 y 26013 de diciembre de 1992. No podemos sino redundar en citar las
experiencias de municipalización de la educación en América Latina para prever
el más rotundo fracaso del proyecto aprista en términos de educación y
pedagogía. Desde el ángulo
presupuestal, que es que interesa al neoliberalismo, la municipalización de la
educación logrará un ahorro importante de recursos al gobierno central, pero
recargará el presupuesto de las municipalidades con las consecuencias que ya
vimos en la Argentina del inefable Saúl Menem.
Los municipalizadores de la
educación apelan a una orden porque no tienen claridad sobre cómo será el
proceso, cómo lo harán, quién lo hará, cuáles serán los órganos de ejecución y
en qué etapas. No tienen ordenadas sus
ideas, lo que les pone en desventaja con los asesores extranjeros de Fujimori. Hay muchos intereses alrededor del proceso
de municipalización: ONGs dedicadas al
negocio de la educación, universidades privadas para lo mismo, “especialistas”,
“expertos”, “consultores”, quienes cubrirán los evidentes vacíos de las
municipalidades en materia de educación y cultura, en supervisión educacional,
evaluación estandarizada de docentes según el modelo de “medición de la
calidad”, etc. Al final, todos los
negociantes de la educación acomodarán la municipalización de la educación a
sus intereses particulares. La
educación pública, la de los pobres y de los maestros mal pagados (Fernando
Savater) sufrirá las consecuencias. La
educación privada seguirá su rumbo expansivo.
Los líderes apristas más
sobresalientes políticamente han dejado el trabajo sucio a unos novatos,
anodinos y casi inocentes ignorantes para presentar el Proyecto de Ley sin
saber en qué problema están metiendo a la escuela pública.
OTRA VEZ EL DECRETO FUJIMORISTA
699
El proyecto manda transferir la
asignación presupuestal, el acervo documentario y el personal docente y
administrativo, básicamente. Con la
primera transferencia el gobierno central se lava las manos después de entregar
el magro presupuesto de 3,5 % para el 2007, monto que no cubre ni la mitad de
lo que realmente necesita el Perú para absorber por lo menos a 2 millones de
niños y adolescentes no matriculados, a más de 2 millones de analfabetos y la
disminución de alumnos por aula para garantizar un mejor proceso
enseñanza-aprendizaje. Las
municipalidades buscarán otros recursos para completar el gasto en
educación. ¿No se verán obligadas a crear
nuevos tributos en su jurisdicción como hicieron las municipalidades argentinas
en la década del 90? A quienes, desde
determinadas ONGs y desde el propio Consejo Nacional de Educación han venido
pregonando, desde fines de los 90 y desde todo el período de Toledo, el aumento
anual del presupuesto educativo en un 0,25% para llegar, supuestamente en 6
años, al 6%, hay que preguntarles cómo se hará para completar el presupuesto de
gastos en el sector educación. ¡Ya
pasaron los 6 años, queridos “expertos”, y el presupuesto de educación no ha
llegado ni al 4%!
La segunda transferencia (acervo
documentario) sólo significa una suerte de desconcentración administrativa, sin
mayor trascendencia para la educación.
La transferencia del personal
docente y administrativo tiene relación estrecha con la del presupuesto. El gobierno central dejará de ser el
empleador directo, pues esta función pasará a ser desempeñada por las
municipalidades. Cuando esto ocurrió en
Chile y en Argentina, las municipalidades tuvieron que soportar la presión
social de los trabajadores en la educación, maestros y administrativos,
haciendo frente a los reclamos de estos y buscando mecanismos para el pago de
remuneraciones. En el caso de Chile,
las municipalidades aumentaron el número de alumnos por aula para disminuir el
número de maestros requerido. En
Argentina, las municipalidades enfrentaron el problema salarial pagando a los
trabajadores a través de bonos negociables en los centros comerciales. Lo esencial para los neoliberales es que el
vínculo laboral con el Estado se quiebra directamente, así como se debilita la
capacidad de lucha de los trabajadores docentes y administrativos, como en
Nicaragua con la municipalización llevada a cabo por el gobierno de Violeta
Chamorro (desde 1990). De esta nueva
situación no puede derivar sino el caos, un enfrentamiento cada vez más agudo
de maestros y administrativos con las municipalidades. El gobierno central y el Ministerio de
Educación también se lavarán la mano en este punto.
Los únicos ganadores de este
proceso serán los cobradores de la deuda externa, las instituciones privadas y
su burocracia que tendrán a su cargo gran parte de las tareas relacionadas con la pedagogía y la profesión
docente, con una nueva Ley de Carrera Pública Magisterial inspirada en la
concepción del libre mercado para el ejercicio de la docencia.
NEOLIBERALISMO APRISTA
La municipalización de la
educación y todas las medidas planteadas en estos momentos en el campo de la
educación por el gobierno aprista, secundado por ex Ministros de Educación y
tantos “expertos” de los sábados y domingos, retratan la faz y la médula
neoliberales del Partido Aprista Peruano.
Ya era hora que los líderes apristas se definan abiertamente, pues desde
la década de los 80 jugaban con la pirotécnica verbal del “antiimperialismo” y
con la tesis combatiente del Comandante Fidel Casto de lo impagable de la deuda
externa. El liberalismo socialdemócrata
de Haya de la Torre de los 30 al 40 pasó, después de 4 décadas de tejemanejes
demagógicos, a la globalizada ideología del libre mercado, de las inversiones
transnacionales y sus privilegiados contratos de explotación de nuestros
recursos naturales, de las alianzas y “consensos” en sólida unidad
neoliberal. Lo lamentable es que hay
masas apristas que aún mantienen su fe en la posibilidad de coger un gato negro
en un cuarto oscuro.
Pero también no es menos lamentable la falta de un
liderazgo de izquierda para arrinconar al neoliberalismo ante el pueblo. La globalización presiona al gobierno, pero
falta una real confrontación de los sectores progresistas contra el
neoliberalismo que controla el Estado peruano actual, levantando un proyecto
diferente, opuesto, que dé paso a la lucha por el socialismo en el Perú.
Que la municipalización
fracasará, no hay dudas sobre eso. Lo
que falta es la lucha por un programa educativo de renovación enmarcado en un
proyecto de nueva economía y nueva sociedad.
En este proyecto el pueblo oprimido, los trabajadores y la
intelectualidad progresista cumplirán su misión histórica.
Setiembre 2006