jue 14 sep 2006 07:15:00 CEST
La discriminación social y racial afecta a más de 100.000 niños que trabajan como empleados domésticos en Perú
Estos menores, en su mayoría mujeres, sufren retraso escolar y se exponen a diversas situaciones de riesgo
La Asociación Grupo de Trabajo Redes (AGTR), un
organismo que lucha por la defensa de los derechos laborales, alertó
ayer de que la discriminación social y racial, además de otros
maltratos y privaciones, afecta al desarrollo emocional de los más de
100.000 niños que trabajan como empleados domésticos en Perú.
"Uno de los principales problemas que afrontan estos menores, que en su
mayoría son mujeres, es la discriminación social y racial", aseguró la
presidenta del consejo directivo de AGTR, Blanca Figueroa. "Esto es
algo terrible para la formación de la autoestima y la autonomía" de
esos menores, indicó Figueroa, que anunció la celebración en Lima del
evento internacional "No somos invisibles: buenas prácticas de
intervención en el trabajo infantil doméstico".
Figueroa lamentó que este sector de la población padezca de la "pérdida
de oportunidades educativas y de la infancia", así como las situaciones
de riesgo, que incluyen las agresiones verbales, físicas y sexuales, a
las que se exponen los menores al desempeñar este tipo de trabajo. El
retraso en la escolaridad puede ser hasta de diez años y generalmente
la educación que reciben los menores "es deficiente", ya que un gran
número "no sabe leer ni escribir", detalló.
La directiva de AGTR recordó que los niños trabajadores del hogar en
Perú muchas veces no reciben su sueldo completo y puntual, ni tampoco
gozan de un descanso semanal de 24 horas seguidas. Muchos de los
menores no pueden comunicarse con sus familias al ser analfabetos o
desconocer los procedimientos para enviar una carta o hacer una llamada
telefónica, así como desconocen la existencia de servicios de
protección frente a los maltratos y el abuso sexual, explicó.
Consumer